Derramé la conciencia de un sueño vacío de alfileres rotos
Ya no se quedan clavados en mi memoria
Los tragué uno a uno hasta ingerir el fármaco perfecto
La cura deliciosa que mate la culpa
El arte es el mecanismo de defensa más potente del que disponemos para curarnos, deshacer los nudos y liberarnos. "Kintsugi" (Olelibros)
Derramé la conciencia de un sueño vacío de alfileres rotos
Ya no se quedan clavados en mi memoria
Los tragué uno a uno hasta ingerir el fármaco perfecto
La cura deliciosa que mate la culpa
Podría escribir una versión diferente de este poema, pero la esencia debe permanecer. Igual que la tuya. Sí, esa esencia que te hace especia...