Te pido perdón, me olvidé de sonreír. Olvidé poner dos pinzas en mis hoyuelos hasta provocarte una sonrisa. Olvidé también, apartar las nubes para que puedas ver como al amanecer, el cielo se tiñe de rojo y violeta. Te pido disculpas, olvidé dejarte el último sorbo de vino que sueles probar de mi boca. Que sabes que me gusta tanto, que acabo lamiendo los tuyos.
El arte es el mecanismo de defensa más potente del que disponemos para curarnos, deshacer los nudos y liberarnos. "Kintsugi" (Olelibros)
Podríamos ser
Podría decirte, que es precioso ver el reflejo en tus ojos del atardecer en el mar.
Que aunque sabes que soy más de montañas, muero por probar en tu piel el sabor de la sal.
Que me niego a creer que solo las olas acarician tu espalda y que quiero ser tsunami en tu cuerpo.
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