Estoy balanceándome en un columpio, mi cuerpo se eleva cada vez más, ya no necesito ejercer fuerza con mis piernas, la inercia incrementa la amplitud elevándome a lo más alto. Como si una tormenta de arena atravesara mi cuerpo, el aire sacude mi rostro y araña con partículas de recuerdos pasados y presentes.
El arte es el mecanismo de defensa más potente del que disponemos para curarnos, deshacer los nudos y liberarnos. "Kintsugi" (Olelibros)
¿Cómo lo hago?
Dime, ¿Cómo lo hago?
¿Cómo hago para no rendirme? Cómo hago para descalzarme esta aflicción que me pesa al avanzar. Mi mente está sumisa en una extraña danza de letras incoherentes que no consigo descifrar.
Y me pesan
Y me ahogan
Debería ser suficiente
La poesía debería ser suficiente para vomitar todos los cristales que tragas por el camino
Debería ser suficiente
Para desterrar la frustración y hacerle un hueco al triunfo
Si no hay delito no hay verdugo
Derramé la conciencia de un sueño vacío de alfileres rotos
Ya no se quedan clavados en mi memoria
Los tragué uno a uno hasta ingerir el fármaco perfecto
La cura deliciosa que mate la culpa
Estar viva no es solo sentir latir tu corazón
No fui consciente de lo que me costó volver a ese lugar. Pisar de nuevo esas baldosas que tantas veces me vieron caer, que recogieron tantas lágrimas y rasguños. Hasta que no sentí ese escalofrío oscuro que recorría todo mi cuerpo.
Instrucciones para no rendirse
Podría escribir una versión diferente de este poema, pero la esencia debe permanecer. Igual que la tuya. Sí, esa esencia que te hace especia...
-
Un día me iré. Tomaré el camino más largo. Apartaré las migas de pan que nunca me llevaron a ninguna parte. Dejaré de buscarle sentido a tod...
-
Sigo intentando limpiarme. Quitarme del alma los reproches, las excusas que me pesan como piedras, ese susurro hiriente que repite: “podrías...