No desistas

Empieza por ahí, me dije.
Es un paso, aunque creas que es insignificante, para ti no lo es.
Mírate al espejo, más de dos segundos, no te engullirá.

No claves tus pupilas en tu rostro, en tus defectos, en tus heridas.
Acaricia tus cicatrices con la yema de tus dedos.
Verás que ya no son cuchillos afilados que desgarran esa piel que creías muerta.
Recuerda todos esos sueños que eran inalcanzables.
Tal vez lo sean, pero qué más da.
Quizá la vida te sorprenda y puedas rozarlos o incluso atraparlos. 

No desistas
El camino recorrido no ha sido fácil como para volverse rendida.
Tal vez no encuentres lo que esperabas al final de tu destino. 
Pero lo que has ido construyendo en el trayecto, no lo derribará nadie.
Lo sabes perfectamente 
Que de tempestades sabes mucho.




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