¿Cómo se desenreda un nudo en la garganta?
Tengo la sensación de que he estado toda la vida intentando salvar a todo el mundo y me olvidé, por un momento, de salvarme a mí misma.
Dejé que todo lo que quedaba de mí cayera en un abismo del que solo yo podía salir.
Cansada de sostener la soga para no dañar a otros, sin importar qué daño pudiera causarme.
Me di cuenta de que todas y cada una de esas heridas ya no supuran y quieren curarse, sin importar el tiempo que tarde.
Dejé que la luz se colara por esas grietas y me sorprendió ver cuánto puedo iluminar.
Dejé de contar mis pasos y mis paradas.
Aprendí a subirme al tren sin importar el destino ni el mañana.
Ya perdí demasiado tiempo.
Y aunque a menudo creo haber llegado tarde a todo,
aprendí que nunca es tarde para vivir el momento.
Si todavía me pueden las ganas.
Y después de lanzar la soga al abismo y desenredar parte de esos nudos,
puedo sostenerme sin que la vida sea un constante vértigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario