Funámbula ciega

Soy una funámbula ciega que camina sobre el hilo tenso de mi propia mente. Bajo mis pies no hay red, solo el vacío de un abismo que yo misma cavé con mis dudas. Mis certezas son de cristal fino y crujen ante cualquier rastro de viento. Me asomo al acantilado de mis pensamientos y la niebla me impide ver el fondo. Quiero avanzar, pero mis manos tantean paredes de hielo que prometen caídas libres. Sospecho que una grieta interna se ensancha sobre mi pecho. Desconfío del mundo y de la solidez de mis propios pasos. Así moldearon mis caminos. El vértigo no es el miedo a que otros me suelten, sino el terror de saber que mis propios brazos están tejidos con hilos de humo y no de plata y oro como creí (kintsugi) y no sabrán sostenerme como pensè que podrían.
Intento ahogar mis pensamientos en el azul del océano y que las olas se lleven cualquier rastro de incoherencia. 



Funámbula ciega

Soy una funámbula ciega que camina sobre el hilo tenso de mi propia mente. Bajo mis pies no hay red, solo el vacío de un abismo que yo misma...