No desistas

Empieza por ahí, me dije.
Es un paso, aunque creas que es insignificante, para ti no lo es.
Mírate al espejo, más de dos segundos, no te engullirá.

Donde se crean los momentos

Anoche estuve allí, donde se crean los momentos.
Buscaba algo que perdí y aparecieron los recuerdos.
Una secuencia se repetía una y otra vez.
Y yo, creyéndome segura en mi jaula, decoro los barrotes con flores pintadas.
Ellas no se marchitarán.
La vida acontecía fuera.
Y yo, mientras, decorando un bote vacío para atrapar los momentos.
Y los sueños.

Instrucciones para no rendirse

Podría escribir una versión diferente de este poema, pero la esencia debe permanecer. Igual que la tuya. Sí, esa esencia que te hace especia...