Empieza por ahí, me dije.
Es un paso, aunque creas que es insignificante, para ti no lo es.
Mírate al espejo, más de dos segundos, no te engullirá.
El arte es el mecanismo de defensa más potente del que disponemos para curarnos, deshacer los nudos y liberarnos. "Kintsugi" (Olelibros)
Todavía me quedan heridas en la piel a las que no les he dedicado ningún poema. Todas tienen algo en común: no las he nombrado, no las he mi...