No creo que pueda dejar nunca de hacer parapetos con mis letras.
O quizá jaulas de papel en blanco que me protejan.
El arte es el mecanismo de defensa más potente del que disponemos para curarnos, deshacer los nudos y liberarnos. "Kintsugi" (Olelibros)
No creo que pueda dejar nunca de hacer parapetos con mis letras.
O quizá jaulas de papel en blanco que me protejan.
Algún día romperé ese muro impenetrable que oscurece mis días
Desharé las cadenas que tanto tiempo fueron una prolongación de mi extremidades
Trenzaré mis miedos y llenaré de flores mis nudos
No encuentro la forma de sacudir mi rareza
La disparatada idea de que soy un ser de otro mundoQuizá sea traficante de versos
De palabras huecas
De jaulas vacías
Viajera de caminos sinuosos
Cazadora furtiva de letras
He vuelto a abrir ese viejo baúl carcomido
Dejé de limpiar el polvo de la superficie, porque me ahogaban los recuerdos
Ahora sé que esas letras que dejé resquebrajadas, pueden dar sonido a unos labios mudos
Que la palabra no tiene por qué morir en un solo intento
Todavía me quedan heridas en la piel a las que no les he dedicado ningún poema. Todas tienen algo en común: no las he nombrado, no las he mi...