A menudo, sin quererlo, te sorprendes mirando en tu interior, en lo más profundo. Allí donde nadie mira y donde pocas veces te detienes demasiado. Te das cuenta de que esas heridas que juraste que eran cicatrices, sangran de vez en cuando y esas absurdas nimiedades, duelen más de lo que quieres admitir.
El arte es el mecanismo de defensa más potente del que disponemos para curarnos, deshacer los nudos y liberarnos. "Kintsugi" (Olelibros)
Me olvidé de olvidar
Podríamos ser
No desistas
Entrevista Irredimibles (Magazine literario) "Versus"
Donde se crean los momentos
Prometo seguir soñando
La tela de araña
No queda tiempo
El tiempo te atrapa y te zarandea dejándote atrapada en su red y tú creyendo tenerlo controlado
Ya no eres una niña
¿Qué pretendes hacer hoy con lo que no hiciste ayer?
Ni valiente ni poeta
No creo que pueda dejar nunca de hacer parapetos con mis letras.
O quizá jaulas de papel en blanco que me protejan.
Algún día
Algún día romperé ese muro impenetrable que oscurece mis días
Desharé las cadenas que tanto tiempo fueron una prolongación de mi extremidades
Trenzaré mis miedos y llenaré de flores mis nudos
Instrucciones para no rendirse
Podría escribir una versión diferente de este poema, pero la esencia debe permanecer. Igual que la tuya. Sí, esa esencia que te hace especia...
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Podría escribir una versión diferente de este poema, pero la esencia debe permanecer. Igual que la tuya. Sí, esa esencia que te hace especia...
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A menudo creo que debería dejar que todo se fuera a la mierda, que todo se derrumbara como un castillo de naipes. Ya me cansé de reconstruir...