Indescifrable

A menudo, sin quererlo, te sorprendes mirando en tu interior, en lo más profundo. Allí donde nadie mira y donde pocas veces te detienes demasiado. Te das cuenta de que esas heridas que juraste que eran cicatrices, sangran de vez en cuando y esas absurdas nimiedades, duelen más de lo que quieres admitir. 

Me olvidé de olvidar

Te pido perdón, me olvidé de sonreír. Olvidé poner dos pinzas en mis hoyuelos hasta provocarte una sonrisa. Olvidé también, apartar las nubes para que puedas ver como al amanecer, el cielo se tiñe de rojo y violeta. Te pido disculpas, olvidé dejarte el último sorbo de vino que sueles probar de mi boca. Que sabes que me gusta tanto, que acabo lamiendo los tuyos.

Podríamos ser

Podría decirte, que es precioso ver el reflejo en tus ojos del atardecer en el mar. 
Que aunque sabes que soy más de montañas, muero por probar en tu piel el sabor de la sal.
Que me niego a creer que solo las olas acarician tu espalda y que quiero ser tsunami en tu cuerpo. 

No desistas

Empieza por ahí, me dije.
Es un paso, aunque creas que es insignificante, para ti no lo es.
Mírate al espejo, más de dos segundos, no te engullirá.

Donde se crean los momentos

Anoche estuve allí, donde se crean los momentos.
Buscaba algo que perdí y aparecieron los recuerdos.
Una secuencia se repetía una y otra vez.
Y yo, creyéndome segura en mi jaula, decoro los barrotes con flores pintadas.
Ellas no se marchitarán.
La vida acontecía fuera.
Y yo, mientras, decorando un bote vacío para atrapar los momentos.
Y los sueños.

Prometo seguir soñando

Siento que tengo que cambiar de estrategia para enumerar mis logros en positivo y no mis fracasos (sí, esto va por ti)
Siempre me repito una y otra vez, que lo estoy haciendo bien. Que estoy avanzando, a pequeños pasos para mí, que me exijo demasiado.

La tela de araña

Esa fina línea que me sostenía en la tela de araña en la que me balanceaba 
sin cerciorarme de que podía caer al vacío 
Sigue ahí.

No queda tiempo

El tiempo te atrapa y te zarandea dejándote atrapada en su red y tú creyendo tenerlo controlado

Ya no eres una niña

¿Qué pretendes hacer hoy con lo que no hiciste ayer?

Ni valiente ni poeta

No creo que pueda dejar nunca de hacer parapetos con mis letras.

O quizá jaulas de papel en blanco que me protejan.

Algún día

Algún día romperé ese muro impenetrable que oscurece mis días

Desharé las cadenas que tanto tiempo fueron una prolongación de mi extremidades

Trenzaré mis miedos y llenaré de flores mis nudos

Instrucciones para no rendirse

Podría escribir una versión diferente de este poema, pero la esencia debe permanecer. Igual que la tuya. Sí, esa esencia que te hace especia...